Inspecciones que salvan vidas en carretera
En un esfuerzo continuo por reducir accidentes y fortalecer la seguridad vial, las autoridades del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés) mantienen un operativo de inspección de camiones comerciales que puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una tragedia. El procedimiento, que toma entre 30 y 40 minutos por unidad, se realiza de forma aleatoria y continuará durante el resto de la semana.
Estas revisiones no son superficiales. Se trata de inspecciones detalladas que abarcan tanto el estado mecánico de los vehículos como el cumplimiento normativo de los conductores. La meta es clara: detectar fallas antes de que se conviertan en accidentes.
¿Qué revisan las autoridades?
El sargento Fernando Maldonado, oficial del Departamento de Seguridad Pública, explicó el alcance del operativo y el enfoque por niveles que aplican durante las inspecciones.
“Enfocando en lo que se le llama un nivel de inspección en los cuales checamos el vehículo, el exterior. También checamos inclusive al personal que viene manejando, al chofer, sus horas de servicio y si sus credenciales en cuanto a su licencia tienen los permisos adecuados para operar en las carreteras”, señaló.
Este enfoque integral busca garantizar que los camiones cumplan con estándares mecánicos básicos —como frenos, luces y llantas— y que los operadores respeten los límites de horas de servicio, un factor clave para prevenir accidentes relacionados con la fatiga.
Cuando un camión no cumple, sale de circulación
Uno de los puntos más contundentes del operativo es la facultad de sacar de servicio a un vehículo o conductor que no cumpla con los requisitos. Maldonado fue enfático:
“Todo se determina con base en la inspección, lo que se va registrando en el momento. El detalle es que si un vehículo se encuentra no apto para operar, vamos a decir que sus frenos están fuera de ajuste, el vehículo queda fuera de servicio hasta que ese vehículo quede completamente adecuado para seguir operando”.
Esto significa que no hay excepciones. Si el riesgo existe, el camión no continúa su ruta hasta que el problema se solucione por completo.
Protocolo para choferes y compañías
Cuando una unidad o un conductor queda fuera de servicio, el DPS sigue un protocolo diseñado para mantener el orden y la seguridad.
“Un chofer o vehículo queda fuera de servicio. Primeramente, se notifica a la compañía y al chofer”, explicó Maldonado.
Dependiendo de la situación, los oficiales pueden escoltar al operador a un lugar donde tenga acceso a servicios sanitarios o alimentos mientras espera. Durante ese tiempo, la empresa puede enviar un mecánico para reparar la unidad o designar a otro chofer para continuar con la ruta, siempre y cuando se cumplan todos los requisitos legales.
Más que sanciones: información y prevención
El operativo no se limita a sancionar. Al final del proceso, los oficiales también brindan información a los operadores sobre cómo proceder si se detecta algún problema, reforzando una cultura de cumplimiento y prevención.
Estas inspecciones reflejan una estrategia preventiva que busca reducir riesgos antes de que ocurran accidentes, protegiendo tanto a los operadores del transporte comercial como a los automovilistas que comparten las carreteras.




